miércoles, 19 de septiembre de 2012

LA MIRADA SIN VELOS NI CELOS

Fuera de España hay profesionales de la comunicación que nos analizan con interés y lucidez. ¿Les leemos o vamos a seguir creyéndonos lo que nos cuentan nuestros próceres oficiales, banqueros y gobernantes? 

Traducción de un artículo publicado el jueves en varios periódicos económicos alemanes, por su corresponsal en España (*):
Hoy, 6 de septiembre, se encuentran en Madrid los gobiernos de Alemania y España, acompañados de un nutrido grupo de empresarios, y donde seguro hablarán sobre las condiciones para poder otorgar más ayudas financieras a España o a su sistema bancario. En los dos lados se ha elevado el tono en los últimos meses y es con gran expectación que España espera ahora la decisión que va a tomar el Tribunal Constitucional alemán, que esa sí es crucial, el día 12, sobre la conformidad o no del rescate europeo y las obligaciones derivadas para los alemanes.

En Alemania crece la critica contra la supuesta "mentalidad de fiesta" de los españoles; en España los medios cada vez son más negativos con la supuesta dureza de la canciller Merkel. Pensamos que la situación es mucho más compleja de lo que presentan ambos gobiernos y la mayoría de los medios. España no es Grecia, pero España puede ser un paciente crónico si Alemania, junto con Europa, no contribuye a solucionar sus verdaderos problemas.

España no debería recibir más dinero sin que se cambie a fondo el sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y sin que se aumente la participación ciudadana real en las decisiones políticas. Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado.

Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público -234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011-, excluyendo la Seguridad Social -23.000 millones-, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables. Las razones verdaderas de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con salarios demasiado altos -un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes-, pensiones demasiado altas -la pensión media es de 785 euros, el 63% de la media de la UE-15- o pocas horas de trabajo, como se ha trasmitido a veces desde Alemania. A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial ni creatividad. Tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel.
La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.

Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 23.000, y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. ¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos no quieren que la UE investigue sus cuentas.

Control estricto y duras condiciones. Ya el caso de Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y condiciones duras. Esas condiciones no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa . Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solo puede llegar a una conclusión: el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente venales.

La pasada semana el ministro de Industria Soria -imputado también por corrupción urbanística en Canarias- acusó al ministro de Hacienda en el Consejo de Ministros de favorecer descaradamente a la empresa líder de renovables, Abengoa, de la que había sido asesor, en la nueva regulación de estas energías, que reciben más de 7.000 millones de euros de subvenciones anualmente. Y Rajoy, al que entregó una carta probatoria, ni dijo ni hizo absolutamente nada.

No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.

Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos la pasada semana son escalofriantes. El déficit del Estado a julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.

El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción, y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España. En noviembre de 2011, el Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre, el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo, se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual… el déficit era ya del 8,7%.

Sin embargo, la semana pasada el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más; o sea, que estamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011. Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11%, y en 2012 se esta gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.

Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.

Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OECD. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada.

Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación para varias generaciones.

*Stefanie Claudia Müller es corresponsal alemana en Madrid y economista.
*Comprobada la identidad y super-currículum de esta periodista.

sábado, 15 de septiembre de 2012

EL CIELO EN LA TIERRA: El día en el que la “búsqueda” se detuvo

Copio este enlace a un texto de Osho porque me parece la mejor descripción que he leído de un tránsito lúcido, lúdico, lúbrico y luminoso hacia la plenitud. La experiencia de  LO-QUE-ES  no es de superseres ni de ascetas trasnochados. Tampoco es algo que llegue a través del esfuerzo ni del mucho apego al exotismo o a la práctica que te hace sentir especial. No es evasión ni alejamiento de la realidad. Tampoco es una especie de onanismo, falta de responsabilidad o desinterés por el bien común. Nada hay hay más próximo a un amor verdaderamente eficiente que la detención del derroche energético que la ansiedad provoca, tras la identificación como gotas del océano de la vida.  En esa desnudez nace el héroe, el hombre pleno, el místico y el verdadero servidor. No añado ni una palabra más porque ahí está perfectamente descrito. Sólo decir que, para mi, el cambio de nuestra sociedad no podrá llegar nunca sin antes impulsar el proceso de cambio individual de las personas que la componemos.
Vicky Moreno

EL CIELO EN LA TIERRA: El día en el que la “búsqueda” se detuvo: El día en el que cesó el esfuerzo…  Había estado trabajando durante muchas vidas -trabajando sobre mi mismo, luchando, haciendo todo l...

martes, 11 de septiembre de 2012

lunes, 3 de septiembre de 2012

COMENTARIOS AL DISCURSO SOBRE LAS TRES TRANSFORMACIONES del "ZARATUSTRA" de NIETZSCHE - Por Vicky Moreno


COMENTARIOS AL DISCURSO SOBRE LAS TRES TRANSFORMACIONES del "ZARATUSTRA" de NIETZSCHE  
Por Vicky Moreno

Gracias a mis amigos de la Revista de Microfilosofía, he podido disfrutar esta mañana de un texto olvidado, que me permito el atrevimiento de comentar, con el ruego sobre todo de que leáis el original, tratando de ver las múltiples aplicaciones que en nuestros aborregados días tiene su discurso: 
http://www.microfilosofia.com/2011/10/las-tres-transformaciones-de-nietzsche.html
Nietzsche, como sabéis, filósofo alemán que vivió en la segunda mitad del S. XIX, en su obra de culto “Así Habló Zaratustra”, menciona tres transformaciones del espíritu en su camino hacia la libertad:
La primera transformación, que él llama “la del camello”, es la que consiste en aprender a cargar como héroes, arrodillándose humildes frente a lo más pesado de la vida, llevando a cuestas la pérdida de todas las referencias de grandeza, venciendo a la soberbia, a la necesidad de triunfo, a la necesidad de reconocimiento, a la necesidad  de comprensión, a la necesidad de compañía, a la necesidad de amor, a la necesidad de protección frente al miedo…
Un gran paso ya es esta primera transformación, teniendo en cuenta que la mayor parte de los seres humanos no hemos podido ni asomarnos a la visión que la permite, lo que impide ni siquiera asomarnos a la idea de arrodillar el camello y aceptar llevar con humildad los pesares que fabrica nuestra propia ambición:
 “Ceder a la codicia es el peor de los crímenes. No saber limitarse es la peor de las cosas nefastas. La peor de las faltas es querer siempre adquirir aún más. Los que saben decir ‘ya es bastante’ están siempre contentos.” Lao-Tzú Tao Te King 46.
 “Aceptación” y “desapego”, lo llamaba ya el “Vedanta” filosofía milenaria oriental, de la que bebió tanto Nietszche como muchos de los intelectuales centroeuropeos de la época.
Eso, que podríamos denominar como “bajar tan alto” aún no es suficiente para el espíritu ávido de verdad, pues precisa ahora de una segunda transformación, que es “la del león”. Quiere ser señor en su propio desierto, conquistando su libertad como se conquista una presa.
“¿Quién es el gran dragón al que el espíritu no quiere seguir considerando señor ni dios? «Tú debes» se llama el gran dragón, pero el espíritu del león dice, «Yo quiero»…”.
Ha llegado el momento de crearse la libertad de oponer “un no santo incluso frente al deber”, pero el camello siempre lo ha acatado y jamás podría enfrentar su superación pues es incapaz de tomarse el derecho de concebir nuevos valores propios –ni el león todavía alcanza-, diferentes de aquellos por los que aprendió a doblar su testuz toda la vida… “En otro tiempo el espíritu amó el «Tú debes» como su cosa más santa: ahora tiene que encontrar ilusión y capricho incluso en lo más santo, de modo que robe el quedar libre de su amor: para ese robo se precisa el león”.
En una visión más oriental, esta transformación corresponde a lo que en el Ashtanga de Patanjali sería el camino del Gnana Yoga, la difícil senda del discernimiento en la que, en lugar de buscar lo que es, se aprende a distinguir y abandonar lo que “no es” (Neti,Neti), encadenando poco a poco al viejo dragón de lo aprendido que nos mantiene presos.
         En una visión alquímica, el espíritu del hombre, en ese alambique vital que destila día a día su esencia, tras sufrir la presión y el calor que le hacen evaporarse como ego, encuentra la libertad de experimentarse como gota del océano de la vida; el derecho y deber de ser él mismo, de aromar, de gozar, de cumplir su genuina misión, y aportar su visión al mundo, perdido ya su lastre de conceptos.
Pero, Zaratustra, en su discurso, todavía menciona una tercera transformación:  “la del niño”
¿Para qué, una vez conquistada la aceptación, la humildad, el valor, el discernimiento y la libertad, haría falta una nueva transformación?
Sólo “si os volvéis como niños…” nos fue dicho por otro Maestro que hablaba tan de lo mismo, que el propio Nietzsche estimó más de lo que algunos críticos creyeron, considerando, sin profundizar que incluía su doctrina en el mismo saco de desprecio que profesaba por los manipuladores, al advertir la peligrosa reverencia inmovilista (la vuelta al camello) que provoca en algunos hombres el descanso perezoso en lo divinizado.
Muy al contrario, para Nietzsche, Jesús se presenta como un revolucionario, un anarquista contrario a todas las manifestaciones del orden, fundamentalmente del imponente poder religioso tradicional, como uno de los más destacados defensores de la renuncia a la violencia y a los brillos mundanos de sus contemporáneos; y por esta actitud subversiva fue crucificado: Como el filósofo dijo: “El cristianismo es aún posible en todo momento... No está ligado a ninguno de los dogmas impúdicos que se han engalanado con su nombre; no tiene necesidad ni de la doctrina de un dios personal, ni de la del pecado, ni de la inmortalidad, ni de la redención, ni de la fe…”
Un hermoso resumen de todo lo que culmina al hombre (que también empaparía la filosofía del rebelde Krishnamurti), completa la argumentación de Zaratustra:
“Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí. Sí, hermanos míos, para el juego del crear se precisa un santo decir sí: el espíritu quiere ahora su voluntad, el retirado del mundo conquista ahora su mundo”.
Que cada uno de nosotros nos empleemos en el intento de llegar a ese abandono de las ataduras inmovilistas tradicionalmente asumidas, a esa limpieza de mente, a ese despertar del discernimiento, a esa apertura del corazón y ese juego creativo del espíritu, es probablemente el mayor favor que le podemos hacer ahora mismo a nuestra propia generación, y a la educación y epigenética de las futuras. Esto sí puede cambiar el mundo.

Vicky Moreno / Septiembre 2012
        

domingo, 2 de septiembre de 2012

EL PELIGRO DEL NEOLIBERALISMO - Por Vicky Moreno


El Neoliberalismo ensalza el valor de la libertad individual e idealiza al mercado, subordinándole la vida de las personas, el comportamiento de las sociedades y la política de los gobiernos. Convenció a muchos emprendedores en el siglo pasado porque representaba un motor para la iniciativa privada y el progreso individual, protegido por los gobiernos capitalistas, pero esa licencia ha terminado significando un pasaporte para el lucro desmedido e injusto a través de una competencia feroz que ignora al hombre. Ser competitivo, triunfador y rico se hicieron sinónimos exclusivos de grandeza y poder, incentivando cualquier medio para lograrlo y conduciendo a la barbaridad de validar cualquier acto y cualquier alianza para la obtención de ese provecho, sólo alcanzable por unos pocos.
Ser individualista y luchador se hizo condición sine qua non para ser reclutado entre los adalides de un sistema que se sostiene en base a la competencia, la envidia y la ambición. Pese a que las personas así entrenadas pierden a menudo su propia capacidad de gozo y calidad de vida, triunfar ha llegado a ser tan deseable que cualquier medio para conseguirlo se ha llegado a considerar un recurso comprensible, cuando no un mérito digno de protección legal.
Se extendía con ello una autopista para la carrera de los mejores, pero no para las mejores personas sino para los mejores competidores, únicos merecedores del premio y el reconocimiento social. Sin embargo, se trataba de un  premio envenenado, ya que el efímero beneficio de la cumbre, una vez pisada, requiere de nuevos retos, mayores logros, mayor poder, mayor reconocimiento, nuevas experiencias, nuevos consumos… y, con ello, para algunos adictos, adormecimiento de sus propios escrúpulos morales.
Al perdedor se le olvida, cuando no se le desprecia, aunque sólo fueran unas décimas, unos centímetros, unos certificados, una herencia genética o geográfica, o su propia bondad, los que lograran descalificarle en esa loca carrera neoliberal por la zanahoria. Los que logran pisar pódium se sienten cargados de méritos y ya no piensan más en los que quedaron en el duro proceso de ascenso o de mera lucha por la supervivencia, pero esa lucha no es a los peores seres humanos a los que deja fuera.
La ceguera del poderoso se autoalimenta porque, una vez encumbrado, se embriaga de su propio resplandor, pierde las referencias, tiende a juntarse sólo con iguales o pelotas, a despreciar a sus víctimas, a marginarlas y hasta a justificar su diferente suerte. En base a eso, se van atrofiando los resortes de la moral natural y los “superiores” pueden llegar a anular su sensibilidad y sus escrúpulos frente a la corrupción o la explotación de los que “por desgracia, no sirven para otra cosa”, para, después, convencerse y tratar de convencer a otros de su compasión y magnanimidad, otorgándoles su liderazgo, limosna, guía o protección paternalista o imperialista.
Cuando se sale del espejismo neoliberal, tanta inmoralidad espanta a los despiertos, pero está tan arraigada en nuestra sociedad capitalista que se ha convertido en modelo. Sin embargo, muchos buenos hombres, buenos políticos, buenos economistas, buenos empresarios sienten ya la llamada a acabar con tamaña competitividad, tamaña desigualdad y tanto crimen, buscando un nuevo modelo menos caníbal, que permita un desarrollo ético, solidario, sostenible y sostenido.
Hay una propuesta ilusionante emergiendo de este cenagal con la ayuda de Christian Felber. Se llama ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN, y ya son miles las personas que, sin renunciar al beneficio, han encontrado una forma sencilla, equilibrada e inteligente de hacer compatible su sentido de la responsabilidad y de la moral, junto con el ejercicio de una excelente labor profesional o personal de manera justa y cooperativa, participando en la filosofía del “yo gano y tú ganas”, aspirando incluso al “yo no gano si tú no ganas”.
A estos sí que tenemos que ayudarles a difundir su paradigma y hacer que empape en el ánimo de los empresarios, los políticos y los gobiernos. Nada va a cambiar por mas que gritemos, si seguimos haciendo lo mismo y obedeciendo las mismas consignas aprendidas. El modelo neoliberal tuvo su utilidad en su momento frente al fantasma de otros intervencionismos, pero su ideario ha sucumbido a la voracidad de los mercados, que no van a ceder un ápice de su poder. Es hora de despertar…. y sumamos todos.   
Otro mundo es posible.
Vicky Moreno

sábado, 1 de septiembre de 2012

PUNTADAS DE ESPERANZADA INDIGNACIÓN - Por Vicky Moreno



DE VERDAD...¿NO SOMOS MAYORÍA LOS QUE QUEREMOS QUE LA DEUDA LA PAGUE QUIEN LA HA CREADO?..... ¿POR QUÉ NOS DEJAMOS HIPOTECAR NUESTRAS VIDAS?

Andaba yo calladita por aquello de no meter la pata desde mi ignorancia, pero hoy ya, dándole vueltas a la cabeza, ni he dormido. Esto ha llegado demasiado lejos.
Yo no soy experta en la materia, ni mucho menos, y no voy a contar quién ha creado la deuda porque a estas alturas todos lo sabemos o intuimos y, los que no, saben al menos que ellos no han sido.
Estamos asistiendo al más fantástico espectáculo de sombras chinescas jamás representado en nuestro país. Sin preguntarnos, nos envuelven en aseveraciones incuestionables y debilitan nuestra voluntad con el miedo de estar abocados a la catástrofe más feroz, presentando como indiscutible el beneficio de ese rescate, supuestamente inevitable, que más parece castigo, puesto que financia la consolidación del mismo sistema que lo ha provocado y llena los bolsillos de los mismos actores que nos han conducido a esta situación, convirtiendo en paganos a sus propias víctimas.
La cuestión es que los expertos (yo no llego ni a aficionada y por eso los escucho con atención) argumentan que, si no accedemos a ese caritativo préstamo, no se reactiva el crédito ni se reanima la economía, cuando, por otra parte, a mi me parece que, cualquiera que administre su propio hogar con sensatez puede colegir que, si pides un préstamo cuando estás ya ahogado en deudas y malamente sacas para comer cada mes, difícil te será pagarlo si no obtienes más ingresos, y más difícil aún seguir comiendo después de que lo gastes…
No creo, además, que la tan manida Troika (complot de los tiburones, banqueros y gobernantes ambiciosos, para mis amigas las administradoras domésticas) estén pensando tanto en nuestro beneficio como en el suyo propio, es decir, que unos precisan tanto de nuestro endeudamiento (para que sigamos siendo ganado lechero mientras abaratamos nuestros precios), como otros de nuestra liquidez (para que podamos seguir pagando las deudas contraídas con sus interesadas y especulativas inversiones potenciadoras en su día –e impunemente- de la propia burbuja inmobiliaria).
Aceptamos préstamos como si fueran donuts, y tan sólo representan bolas de hierro en nuestros pies y grilletes en nuestras manos para, como mínimo, toda una generación. La esclavitud hoy tiene muchos ceros.
Se nos ha dicho que Islandia no es el camino porque no es el mismo caso… Podría ser, pero, visto lo visto y, sobre todo, el abismo hacia el que nos dirigen nuestros sumisos gobernantes, abducidos por el interesado orden establecido y el inmoral complot internacional de la economía especulativa, ¿por qué no buscamos fórmulas ingeniosas para plantarnos, sin violencia;  echar a los ineptos, sin violencia; nacionalizar lo que es nuestro, sin violencia, y cambiar la ley para que se persiga a los culpables de evasión, robo y especulación, sin violencia....? 
Pasaremos unos años complicados, pero no más que los que nos esperan, pagaremos las deudas justas, limpiaremos el patio de ratas y vampiros y, con lo que quede, incluido el ahorro de suspender tantos sueldos de más a diputados y senadores, tanto derroche de las multiplicadas Administraciones, tanta duplicidad de cargos públicos, tanto candongo, primo y vago asalariado (incluido el lujo inasumible de mantener una "casa real", financiar partidos políticos o sindicatos), tan ilógica inversión en armamento que sólo produce muerte e hipócritas beneficios, tanta obra pública inútil, tanta subvención sin supervisión, tanto ladrón de guante blanco impune y sin exigencia de devolución, tantas rendijas de la ley frente a la evasión fiscal, etc., etc.... Con lo que quede, decía, potenciaremos la industria, revitalizaremos lo nuestro, el comercio, el turismo, el ánimo de los emprendedores; restauraremos una saludable economía rural; tomaremos medidas fiscales y legislativas para que no se vuelva a dar una polarización tan grande de la sociedad; haremos compatible una sostenible austeridad con la generación de empleo, la estabilidad, la equidad, la educación integral, la gestión sanitaria basada en la evidencia, la inversión social, y exigiremos el inexcusable ejercicio ético de un gobierno (asegurando el ascenso de los más formados y no de los más subordinados) auténticamente representativo de la mayoría y en servicio humilde y transparente hacia todos, que garantice un reparto equitativo de cargas y beneficios entre los ciudadanos. 
¿Que estoy soñando? No me parece, pero, si así fuera, en cualquier caso hay que atreverse a sembrar futuro. Frente a lo que tenemos, cualquier sueño es una puntada de esperanza.

Vicky Moreno